Represor acusado se va a Italia

Pedirán la extradición.
Es el teniente coronel (R) Carlos Luis Malatto, quien ahora está en la ciudad italiana de D’Aquila.
 
El teniente coronel retirado Carlos Luis Malatto, acusado en varias causas por delitos de lesa humanidad en la provincia mientras integraba un grupo de oficiales que actuó en el RIM 22 durante la dictadura, viajó a Italia pocos días antes de que el juez federal de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, pidiera su orden internacional de captura a través de INTERPOL.

Ahora, el magistrado deberá iniciar un proceso de extradición ante las autoridades italianas para poder continuar con los procesos que se le siguen al ex militar en San Juan. Entre esas causas están la llamada causa Bustos, en la que sufrieron apremios ilegales figuras políticas de la provincia como el gobernador José Luis Gioja, su hermano el senador César Gioja y el cortista José Soria Vega, entre otros.

Según confirmó su abogado defensor, Eduardo San Emeterio, Malatto viajó a Italia "a buscar la justicia que les es negada sistemáticamente en la República Argentina". Y ahora reside en la ciudad de D'Aquila.

En la práctica significa que el ex militar, aprovechando su doble ciudadanía, salió del país antes de que estuviera su orden de captura, para evitar caer detenido.

El abogado Fernando Castro, que es querellante en la causa de la jueza Margarita Camus, nieta del ex gobernador Eloy Camus, dijo que "acá se está tratando de crear un conflicto internacional pero es totalmente falso porque Malatto tenía asegurado su derecho de defensa".

El juez Rago Gallo ordenó, pocos días atrás, nuevas detenciones a ex militares acusados de delitos de lesa humanidad, como consecuencia de una decisión de la Cámara de Casación Penal que revocó las excarcelaciones a militares que ya habían estado detenidos en Chimbas. Entre ellos está Malatto, pero ahora su nueva detención y nuevas indagatorias sufrirán una demora considerable porque primero el Gobierno italiano debe acceder a su extradición.

Según fuentes de la causa, Malatto, utilizando un pasaporte italiano, porque también tiene nacionalidad de ese país, habría viajado desde Mendoza a Santiago de Chile y desde ese país se embarcó rumbo a Italia. En ese país buscó el asesoramiento legal del abogado Augusto Sinagra, conocido por haber sido el abogado de la Logia P2, y se presentó ante las autoridades de la División de Investigación General de Operaciones Especiales, en Roma.

Según San Emeterio, los hechos que se le imputan a Malatto "no son delitos en Italia y es muy poco probable que se le conceda la extradición".

El militar está acusado fundamentalmente en la causa Bustos, pero con el nuevo criterio sustentado en la Justicia Federal que hace referencia a que en el RIM 22 había grupos de tareas que eran los responsables de la represión, todos los oficiales y suboficiales que actuaron en la unidad militar serían responsables de los hechos sucedidos.

Otros dos defendidos por San Emeterio, Gustavo De Marchi y Eduardo Vic no tendrían previsto entregarse todavía porque "no hay garantías de imparcialidad", dijo el letrado.
 
El perfil
Carlos Luis Malatto era en la época de la dictadura un joven oficial del RIM 22 que luego se retiró del Ejército con el grado de teniente coronel.

Está acusado en la llamada causa Bustos, el caso de un ex militante de la Juventud Peronista, quien también trabajaba en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), detenido primero en la Legislatura provincial y después en el Penal de Chimbas, sometido a torturas y apremios ilegales.

En esta causa también está acumulada la de tormentos y torturas a las que fueron sometidos una serie de figuras políticas de la provincia, entre ellas el gobernador José Luis Gioja y el senador César Gioja.

 Otra causa en Italia. ­Jorge Olivera, considerado el cabecilla de la represión en San Juan, en la foto durante su detención en el Penal de Chimbas, también estuvo preso en Italia durante 42 días y se había pedido su extradición acusado por la muerte de la joven María Ana Erize. Pero la Corte de Apelaciones romana lo liberó y volvió al país. Logró zafar gracias a un certificado de defunción apócrifo de Erize, que presentó su defensa.