Musa Azar, ex jefe de inteligencia santiagueño: "Yo sólo cumplía órdenes"

MUSA AZAR: AQUI DEBERIAN ESTAR VIDELA, MENENDEZ, BUSSI Y OTROS
 
El ex jefe de inteligencia santiagueño, Musa Azar, dijo hoy que en el banquillo de los acusados "deberían estar" los ex militares Jorge Rafael Videla, Luciano Benjamín Menéndez, Domingo Bussi, la ex gobernadora Mercedes Nina Aragonés de Juárez y otros, en el marco del juicio de lesa humanidad por el asesinato del estudiante universitario Cecilio Kamenetzky.

El Ejército Argentino era el único responsable del aniquilamiento de la guerrilla y por eso en este juicio deberían estar los ex militares Videla, Menénde, Bussi y la ex gobernadora Nina Juárez y otros, que siguen en libertad, dijo el temible Azar, que cumple una condena de prisión perpetua por el denominado doble crimen de La Dársena.

El ex jefe de la denominada Gestapo santiagueña, explicó que la única autoridad eran los militares, al extremo que destruían los habeas corpus en Santiago y que el coronel Correa Aldana daba las órdenes y otros ex militares como Jorge D`Amico, Sánchez, Fiorino, y el entonces jefe de policía, Herrera, las ejecutaban.

El coronel Correa Aldana y el juez federal Liendo Roca me autorizaban a llevar y sacar detenidos del Penal de Varones para interrogarlos, además de órdenes que debíamos cumplir, caso contrario me iban a volar la cabeza, añadió.

En otro pasaje de sus declaraciones, quien durante décadas manejó la inteligencia santiagueña en gobiernos militares y constitucionales, aseguró que la ex gobernadora Nina Juárez tenía conocimiento que se utilizaba el avión de la gobernación para traer armas de Paraguay destinadas a la guerrilla.

Una vez Videla amenazó al ex gobernador Carlos Juárez (fallecido) que la provincia iba a caer en desgracia si la policía no colaboraba con el Ejército y a los pocos días, inexplicablemente, comenzaron a aparecer personas muertas, entre ellas un abogado con un balazo en la nuca, precisó.

Sobre el crimen de Kamenetzky, en un presunto intento de fuga, Musa Azar explicó que los disparos fueron realizados por el comisario Corvalán (fallecido), mientras que el otro guardia (López Veloso) estaba en el baño.

A poco de iniciarse el juicio por el crimen de Kamenetzky, el Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero había decidido suspender las audiencias contra Videla y Menéndez, que afrontan similar proceso en Córdoba y la de Bussi, en base a un informe médico forense que indica que el ex militar "no está física ni síquicamente en condiciones" de participar de las audiencias.

Otro de los represores juzgados, el entonces oficial Ramiro López Veloso, aseguró que no participó en él allanamiento de su casa y la posterior detención y crimen del estudiante Kamenetzky.

Yo no lo maté, las pruebas de parafina que me realizaron dieron negativo, además tenía 9 superiores en la dependencia y más de 400 en toda la policía, aclaró López Veloso ante el grito de asesino de los familiares de desaparecidos en la última dictadura militar.

En tanto, Tomás Miguel Garbi, el restante acusado por el crimen, aseguró que el procedimiento de allanar la casa y detener a Kamenetzky fue dada por el juez federal Liendo Roca y que el estudiante de 18 años fue asesinado en un intento de fuga cuando yo no estaba presente en la dependencia.

La ronda de testigos concluyó hoy con el ex secretario del Juzgado Federal, Marcelo Busto Arias, que dijo no recordar ante la mayoría de las preguntas formuladas por las partes, aunque aclaró que durante la dictadura militar los procesos eran normales y se trabajaba con libertad.

Asimismo negó la presencia de personal policial y militar durante la indagatoria de los detenidos y sobre denuncias de apremios ilegales que formularon y den uncieron en el juicio numerosos ex presos políticos.

Finalmente, el ex preso político Miguel Cavalli, que decidió exiliarse en Estados Unidos, recordó que Musa Azar disfrutaba con la tortura, siempre salía sonriente de la sala de tormentos y que a Kamenetzky lo mataron por ser judio.

También denunció que varios ex funcionarios judiciales y del gobierno de Carlos Juárez colaboraron para aniquilar la guerrilla, entre ellos el ex ministro de Gobierno, Robín Zaiek, los ex jueces federales Santiago Grand y Liendo Roca, Santiago Olmedo, Lorna Hernández y el secretario López.

Mi novia y yo fuímos condenados a 3 años y 2 meses de prisión por integrar un centro estudiantil en aquella época, concluyó.