Otro juicio oral al “Tigre” Acosta




El represor deberá comparecer ante la Justicia esta vez por el apoderamiento de bienes de los detenidos en el centro clandestino de la ESMA durante la dictadura. La medida alcanza también a los procesados Carlos José Pazo y Jorge Carlos Rádice.

El represor Jorge "el Tigre" Acosta, entre otros, deberá afrontar otro juicio oral por su actuación en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura militar, esta vez por el desapoderamiento de bienes de los prisioneros ilegalmente alojados en el centro clandestino de detención. Así lo dispuso el juez federal Sergio Torres al declarar clausurada la instrucción por los hechos que tuvieron como damnificados a Jorge Carlos Muneta, Hugo Abraham Tarnopolsky y Mercedes Inés Carazo, a quienes despojaron de un departamento ubicado a una cuadra del Departamento Central de Policía de Buenos Aires, en automóvil y hasta una biblioteca.


El magistrado imputa a Acosta y a los procesados represores Carlos José Pazo y Jorge Carlos Rádice haberse apoderado ilegalmente de un departamento ubicado en el piso 12, del edificio de la Avenida Belgrano 1651/57, de propiedad de Muneta. El magistrado -quien durante la "feria" estival permanece "de turno" en los tribunales de Comodoro Py 2002- también responsabiliza al grupo por el robo de un Chevrolet, modelo Special, de Tarnopolsky; y la biblioteca que tenía Carazo en su casa, la que luego fue instalada en las oficinas de Acosta. De acuerdo a las constancias del expediente, los procesados obligaron a Muneta a otorgar un poder a favor de Juan Héctor Ríos (la falsa identidad utilizada por Rádice), que luego tuvo una "sustitución a favor de Pascual Gómez (nombre de cobertura de Hugo Berrone) efectuada el 9 de junio de 1977 ante el fallecido escribano Ariel Sosa Moliné. Acosta deberá responder, además, por el "desapoderamiento ilegítimo de la biblioteca" que Carazo tenía en su casa ubicada en inmediaciones de las avenidas Jujuy y Belgrano, el 21 de octubre de 1976; "la que posteriormente fue instalada en la oficina del nombrado".


Al represor Pazo el magistrado le imputó, también, "haber formado parte de una organización que actuaba de manera sistemática, coordinada y permanente, destinada a cometer diversos delitos" durante el período en que se desempeñaba como Jefe del Departamento de Logística" del Grupo de tareas 3.3.2, integrando "el grupo que disponía de los bienes que eran apropiados" a los prisioneros.


Esta investigación es otro desprendimiento más de la "megacausa ESMA" que lleva adelante Torres, con la intervención del secretario Diego Slupski y el fiscal Eduardo Taiano, tras la nulidad insalvable de las leyes de obediencia debida y punto final.